OVNI FALSO DEL CONDADO DE SAYAVEDRA

ENTREVISTA A DON PEDRO FERRIZ PRIMERA PARTE

ENTREVISTA 1 DR RICHARD HAINES

jueves, 3 de abril de 2014

O.V.N.I. sobre la Ciudad de Querétaro.


Por: Arturo León

Un objeto volador no identificado fue reportado por varias personas de la ciudad de Querétaro a esta redacción, según los aportes de los testigos se trataba de un objeto discoidal que no hacia ruido y que se mantenía estático y en ocasiones se movía lentamente.

Este objeto fue reportado en la tarde noche del 3 de Abril de este año.

La imagen obtenida por el joven Itzael, hijo de nuestra amiga Lolita Vargas, quien ya ha tenido la oportunidad de registrar en imagen el paso de estos extraños objetos.

Itzael se encontraba observando en dirección Oriente de la Ciudad de Querétaro y pudo captar el objeto volador.


"En esta ocasión, en la visión del Sol Poniente, visto desde el Oriente de la ciudad de Santiago de Querétaro, es decir desde la azotea de nuestra casa, mi hijo Itzael fotografió un objeto volador no identificado (ovni). Abril 3 del 2014" Lolita Vargas.

En próximos días aportaremos mas información a este avistamiento.

miércoles, 2 de abril de 2014

¿Ovnis en la guerra de Malvinas?



¿Ovnis en la guerra de Malvinas? Información enviada por Alfonso Salazar, Técnico en Aviación
Por Prof. Daniela Ciancia.
Río Gallegos es la capital de la provincia de Santa Cruz (Patagonia Argentina) ubicada en el extremo continental sudeste, coordenadas 51º 38' de latitud Sur y 69º 12' de longitud Oeste, sobre el margen sur del río homónimo (el más austral de América continental). Es la ciudad continental más austral del país y la segunda en importancia de la costa patagónica.
Allí se encuentra el Regimiento de Infantería Mecanizado Nº 24. El 24 de Marzo de 1.978, unos 20 miembros de la fuerza (en ese entonces, denominado "Regimiento de Infantería Motorizado Reforzado Nº 24") fueron testigos, por demás confiables, de un OVNI que sobrevolaba la zona. El hecho ocurrió a las 22:30 horas.
De morfología ovalada y grandes dimensiones, presentaba tres potentes focos en su parte inferior. Se desplazaba aproximadamente a 800 m. del suelo y a una velocidad regular, en una trayectoria rectilínea, en dirección norte-sur. Cabe resaltar que pasó por sobre una línea de alta tensión de 13,2 kV, la cual se encuentra al oeste.
El fenómeno logró ser documentado. La fotografía fue tomada por el mismo fotógrafo del Regimiento (Fuente: BENITEZ, Juan José: "La Gran Oleada" - Editorial Planeta - Barcelona - 1.982).
Lo que voy a publicar, es el testimonio de un soldado en la Guerra de Malvinas. Estar frente a él, ha sido realmente diferente, ya que su emoción, no dejaba lugar a dudas de su experiencia. Le pondremos de nombre Román, ya que aunque no le importaría decir su nombre, en lo personal, prefiero ocultarlo por seguridad.
DESGRABADO FIEL DEL RELATO.
Lo que voy a comentar, justamente en el período de 1982 (estamos hablando entre el 4 y 10 de abril en la estancia El Cóndor, en Río Gallegos) esa estancia, en la actualidad, es el propietario quien fabrica pulloveres, Beneton, y está ubicada en la Ruta 3, es una olla, que tiene aproximadamente mas o menos 4 Has, en ese lugar estábamos haciendo un relevamiento y la seguridad de la estancia por el conflicto por Malvinas.
Llegado el horario de 2 a 3 de la mañana, nosotros estábamos durmiendo, éramos unos de la guardia, y sentimos en la puerta que justamente la guardia que estaba haciendo custodia, uno de los soldados golpeaba desesperadamente la puerta en el lugar donde estábamos durmiendo, que nos llamó mucho la atención, porque era una desesperación terrible, como que había visto un monstruo, una cosa así.
Cuando abro mis ojos, una iluminación en el exterior muy blanca, como los reflectores en una cancha de futbol iluminan el campo de juego, pero con algo que me llamo la atención que era justamente, estaba nevando, había mucho viento pero en el círculo donde estaba esa luz, había un silencio una tranquilidad y que incluso la atmósfera y el clima era templado, y también observé que los otros dos soldados que estaban afuera, observaban hacia el cielo, había una nave gigantesca con luces, no redonda, yo la vi como un cuerpo ovalado donde en el centro, a mi me daba la impresión que estaba viendo las estrellas, pero las luces venían de los laterales con un movimiento muy suave.
Salimos los que estábamos dentro de la casa, nos quedamos mirándola por mas o menos 15 minutos, no nos dio temor, sino una tranquilidad; en un momento dado toma un movimiento muy suave y desaparece entre los cerros a gran velocidad, en apenas segundos, lo que fue insólito también es que cuando desapareció, volvió la nieve y el viento, eso fue un golpe también para nosotros. Bueno ahí nos quedamos todos, nos miramos como asustados pero de lo que habíamos vivido, nos callamos.
A la mañana siguiente aparece un helicóptero de ejército con personal militar y no parecían argentinos, pensé que eran americanos, nos juntan a todos, nos reúnen en un lugar y nos trasladan a un sector de un regimiento que es el Regimiento de Infantería Mecanizado 24, ahí nos llevan a una habitación, nos sacan todos los elementos de armamentos que teníamos y nos dejan nada más que con remera, pantalón bombacha, borceguíes sin cordón, y nos encierran en una habitación; al término de una hora y media, nos llevan a otra habitación paralela, que estaba al lado del lugar y nos empiezan a hablar de que lo que habíamos visto, por el tema del conflicto de Malvinas podía ser un armamento nuevo inglés, o algo por el estilo, y esto no coincidía en nada, con lo que pensábamos, creíamos que se trataba de algo no natural, que no era de la tierra, pero nos decían que no debíamos hablar del tema con nadie.
Nos trasladan a otro lugar, una habitación más grande tipo galpón, donde encontramos a otro grupo de soldados y suboficiales, resulta que esos suboficiales, nos pusimos a hablar, había un sargento que yo conocía, no se el nombre, nos conocíamos de vista y por haber charlado en otra oportunidad por órdenes, que era un hombre muy fuerte muy enérgico, en ese sentido muy duro y maduro en sus decisiones, cuando lo vi, estaba totalmente quebrado como perdido y me puse a preguntarle que es lo que le había pasado a ellos y resulta que cuando nosotros habíamos visto esta nave, voló sobre los cerros, y tomó el camino de lo que era la Ruta 3, en el mismo momento en que ellos vieron la luz, cierran los ojos, y aparecieron luego en otro lugar a 3 km de distancia desparramados todos los soldados.
Que es lo que estoy diciendo, imagínense sentados todos en un camión atrás y que cierra los ojos y al abrirlos aparece en el medio del campo. Así pasó con 2 camiones de ejército y un camión de YPF que en ese momento el chofer, apareció en el camión pero a 3 km de distancia, cerca del puesto de Gendarmería, todos los soldados que se desvanecieron en esos segundos, y que aparecieron en otro lugar, (alrededor de entre 2 y 3 km) habían vivido una experiencia, que no era la misma que vivimos nosotros; y el tema principal, era que justamente también, no hablaran ni dijeran nada. Después de eso, el comando de ejército, nos dividió a cada uno independientemente, cada uno fue al conflicto en lugares distintos, donde nunca mas volvimos a vernos.
Esto lo estoy contando hoy, en la fecha 14 de Enero del 2006, y lo que estoy hablando fue en 1982; me animo a hablarlo por un elemento que vi, que me dio la respuesta porqué yo veía transparente esa nave. Es una anécdota que yo tengo de un hecho real, que estoy facilitando a la gente del Museo de los Ovnis, para que pueda sacar esta nota, es mi agradecimiento a esta gente que esta dando a conocer en este momento, cosas que pasan en el mundo y me parece muy importante empezar a nombrarlas y a comentar las vivencias.
Muchas gracias. Román. Hasta aquí, el testimonio de un soldado de Malvinas, que no sólo debió vivir el flagelo de la guerra, sino también de lo que ni siquiera pudieron comentarse los que participaron de esa tremenda vivencia. A su pedido, he desgrabado sus comentarios, porque es su deseo que todos sepan otra de las cosas que tuvieron que soportar los soldados argentinos, algo que no pertenece ni va a quedar en la historia, pero que gracias a un hombre que se dio cuenta de lo que hoy sucede, decidió compartir con todos su experiencia.
Fuente: Patagonia Ovni - Río Turbio - Santa Cruz.
Estos dos hechos sucedieron en años claves de nuestro país en cuanto a soberanía: 1.978 fue el año del conflicto del Canal de Beagle con Chile, que casi termina en guerra el 22 de diciembre. 1.982 fue el año de la Guerra de Malvinas con Inglaterra. ¿Existirá alguna conexión entre estos conflictos de la historia argentina, directamente relacionados con nuestra región patagónica y las Islas del Atlántico Sur, y el fenómeno OVNI?
Una de las posibles respuestas a este interrogante podrá encontrarla en un interesante artículo titulado: Los encuentros de Ricardo, escrito por Virgilio Sánchez-Ocejo (Miami - Estados Unidos)

El día que Gran Bretaña pensó invadir Argentina







Información enviada por Alfonso Salazar


A 31 años Operación Mikado: el día que Gran Bretaña pensó invadir Argentina La Operación Mikado fue el nombre en código por el que el Reino Unido designó al frustrado plan de ataque comando a la Base Aeronaval Almirante Hermes Quijada en Río Grande. Ex combatientes hablaron de un intento de desembarco en Punta Loyola y hasta del derribo de un helicóptero inglés que cayó en Punta Arenas. INFORMACIÓN GENERAL Martes 2 Abr 2013 14 Cómo sería el desembarco y ataque a la Argentina. Cómo sería el desembarco y ataque a la Argentina.
1 de 3 Anterior Siguiente Hoy se cumplen 31 años del intento de recuperación de las islas Malvinas, cuando con el desembarco de tropas argentinas se quiso poner fin a una ocupación ilegal por parte de Gran Bretaña. Una vez finalizada la guerra y con el correr de los años, se comenzaron a conocer distintos planes, tanto argentinos como británicos, que en 1982 eran totalmente confidenciales. A una de estas operaciones se la conoció como “Mikado”, un término que en idioma japonés significa ‘la puerta’ y que se usaba antiguamente para denominar al emperador de Japón. Debido a la amenaza que representaba para la flota británica la combinación de los aviones de la Armada Argentina Dassault-Breguet Super Etendard con los misiles AM-39 Exocet, 5 de los cuales formaban la 2° Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque que operaba desde Río Grande, se hicieron planes para utilizar tropas del Escuadrón “B” del Special Air Service (SAS) en una operación para destruirlos. El 4 de mayo de 1982, dos de estos aviones habían destruido al destructor británico HMS Sheffield (D80) utilizando dos Exocet en el ataque, permaneciendo otros tres misiles más en poder de la Armada Argentina, ya que Francia había entregado sólo 5 antes de la guerra. Otros 9 aviones y 25 misiles fueron entregados a la Argentina luego de la guerra, pues el Reino Unido presionó para que Francia no cumpliera con los plazos de entrega durante el conflicto. Desde ese momento, ubicar y eliminar esos misiles se convirtió en una prioridad tan alta para el Almirantazgo Británico que justificaba cualquier clase de sacrificio. Se pensó en infiltrar un grupo desde Chile para dar una alerta temprana cuando los Super Etendard despegaran de Río Grande, pero los aviones Harrier británicos no podrían alcanzar a los aviones argentinos antes de que lanzaran su misil Exocet, debido a la distancia en que lo hacían de su blanco.
Operación Descartada la infiltración, se pensó en un plan para atacar la base, cuya intención era destruir los misiles y los aviones que los transportaban y matar a los pilotos en sus cuarteles, y luego refugiarse en Chile, esgrimiendo como excusa un desperfecto técnico, dirigiéndose a la base aérea de Punta Arenas. Dos planes fueron elaborados y experimentaron sus ensayos preliminares en las montañas de Escocia: el aterrizaje de 25 comandos SAS en dos aviones C-130 Hércules directamente sobre la pista de Río Grande, y la infiltración de 24 SAS en botes inflables transportados hasta pocas millas de la costa en un submarino. Los dos planes generaron un considerable rechazo por algunos miembros del SAS, que los consideraban misiones suicida. Irónicamente, el área de Río Grande estaba defendida por 4 batallones completos del Comando de la Infantería de Marina, algunos de cuyos oficiales habían sido entrenados en el Reino Unido por el Special Boat Service (SBS) en años anteriores. El primer plan recibió la mayor consideración, pero como los dos aviones serían detectados por los radares argentinos a unas 30 millas del objetivo, para reducir la efectividad de la defensa antiaérea se planeó ejecutar la operación de noche. Una vez cumplidos los objetivos de la misión, si los aviones sobrevivían, se escaparían en ellos, de lo contrario, los comandos estaban entrenados para subsistir en un terreno helado mientras escapaban hacia Chile.
Botes en Punta Loyola Siete ex soldados del Regimiento de Infantería 24 de Río Gallegos, reunidos por Clarín, contaron una experiencia. Fue vivida por parte de treinta y seis soldados de ese regimiento, todos de la clase 1963, que, por sus condiciones, habían sido destacados por el Ejército como AOR (Aspirantes a Oficial de Reserva) y destinados a la Compañía “C” de esa unidad. Una compañía que no existía entonces, y no existe hoy en los papeles oficiales. Es una compañía fantasma. Lo que narran, con el rigor de lo vivido que Freedman envidiaría, es que en la madrugada del 18 de mayo de 1982 sintieron zumbar sobre sus cabezas una aeronave, que era un helicóptero, que no era argentino y que fue baleado por uno de ellos, en medio de la niebla. Al día siguiente supieron que una máquina británica había caído en Punta Arenas. Y aún hoy tienen la certeza que se trataba del ZA290. Con Clarín dialogaron Carlos Vivas, Germán Leeuwarden, Andrés Rebord, Daniel Giménez, Walter Piccin, Roberto Sesti y Horacio Yegro. Algunos de ellos volvían a verse después de un cuarto de siglo. Varios aportaron sus recuerdos de guerra: fotos, las chapas identificatorias que colgaron de sus cuellos, las cartas enviadas a sus familias. Vivas y Piccin, el soldado que baleó al helicóptero, llevaron la voz cantante del grupo y el resto aportó datos más precisos, más nítidos. “Esta historia la hemos contado muchas veces a nuestras familias y amigos; la conocen quienes eran nuestros jefes en el regimiento, pero nunca hemos sido vistos como veteranos de guerra o como participantes del conflicto. Ninguno de nosotros busca una pensión de veterano. Pero esto que vivimos, lo vivimos”. La fantasmal Compañía “C” del RIMEC 24 estuvo a punto de ser destinada a Malvinas, pero finalmente fue a custodiar una precaria pista de aterrizaje, en medio de la nada, en un campo del sur de Río Gallegos. “Allí estuvimos cinco o seis días, en aquello que parecía un aeroclub. Después nos reemplazaron y fuimos a un viejo casco de estancia en Punta Loyola”. Punta Loyola está a treinta y ocho kilómetros de Río Gallegos, donde la ría se vuelca al mar y donde se alza el puerto Presidente Illia, el puerto de aguas profundas de Río Gallegos. “Ese fue nuestro lugar hasta el final de la guerra. Cavamos los pozos de zorro en un terreno que era piedra pura y nos quedamos dos meses allí, congelados como las aguas de un lago cercano. Nos decían que íbamos ganando, pero nosotros escuchábamos las radios chilenas que decían que los argentinos eran unos mentirosos. La noche del 17 al 18 de mayo, tal vez ya eran las primeras horas del 18, tuvimos una alerta roja. Ya había habido algunas, sobre todo cuando encontraron algunos botes de goma en la costa. Supimos que no era un helicóptero argentino por un par de cosas: primero, cuando venía un helicóptero argentino te avisaban, para que no le tiráramos; segundo, este no hacía el ruido de un helicóptero argentino. Era más bien un zumbido. Y venía del mar, y muy bajo, como de aquí al techo, sentías el viento”. Piccin es quien cuenta ahora: “había una niebla muy espesa. Pero el ruido nos llegó del mar y, según mi posición, desde la izquierda. Lo único que veías era una lucecita roja, intermitente; el helicóptero iba y venía, como si estuviera perdido o buscara algo. Yo lo seguí como dos mil metros por un terreno totalmente irregular. Hasta que decidí tirarle. Le vacié un cargador y moneditas. Pegarle, no te puedo asegurar que le pegué. Pero tirarle, le tiré. Enseguida volví corriendo en zig zag a mi posición, con la idea de que iban a pegar la vuelta y liquidarme. Nos ca…on a pedos. Un capitán de apellido Wingar se enojó muchísimo porque pensaba que era un helicóptero argentino. Pero los argentinos llegaban de día. Igual nos decía “ustedes tienen orden de disparar sólo si les disparan primero”. Y yo le decía: “Bueno, él me disparó primero y yo se la devolví”. Nos querían estaquear a todos. Al otro día nos enteramos que un Sea King había caído en Punta Arenas. A los doce soldados que estábamos de guardia no nos quedaron dudas: era el helicóptero que nos había sobrevolado. A partir de ese momento, la “compañía fantasma” del RIMEC 24 vivió en estado de alerta permanente: sus oficiales pensaban, y acaso con razón, que un comando inglés podía haberse infiltrado en territorio argentino. “A los pocos días, recuerda Vivas, fui a buscar la comida y, desde un cerro cercano, como a doscientos metros, empezaron a dispararme; eran cerca de las nueve de la noche y hubo un tiroteo bastante intenso. Formaron entonces dos grupos, uno con un Unimog salió a rodear a los que disparaban, y yo fui con otros tres soldados, un sargento y un subteniente a pie hacia donde nos disparaban. Nos empezaron a disparar otra vez, a mí me temblaban las manos y las piernas, no hubiera podido darle ni a un barco, y el subteniente que iba con nosotros, con seis granadas, me decía: ‘Mirá Vivas, yo nací para esto’. Como también les disparaban a los atacantes desde la trinchera, nosotros quedamos entre dos fuegos. Así que nos tiramos al piso y esperamos. Todo habrá durado unos veinte minutos, separados en dos tandas. Nunca supimos quiénes nos disparaban”. Al final de la guerra la Compañía “C” del RIMEC 24 fue disuelta. No hay registros de su existencia en el regimiento. Sus soldados tienen un certificado de servicio militar cumplido allí, pero no figura la Compañía “C” como su destino. Un secreto tan insondable, casi, como la misión británica en territorio argentino. Pese a esa frustrada misión de reconocimiento, Gran Bretaña siguió los preparativos de la segunda fase del plan, un tanto suicida, que consistía en el desembarco de cincuenta y cinco miembros del SAS desde un avión Hércules en un punto cercano a Río Gallegos; una vez que hubieran destruido los Etendard, cuenta Freedman con algo de tino, “se los habría sacado del lugar, no se sabe con certeza cómo”. Los tres ocupantes del Sea King inglés, los tenientes Richard Hutchings y Alan Bennet y el tripulante Peter Imrie, fueron rescatados por un ex miembro de la Fuerza Aérea Chilena, Jorge Freyggang, quien según la prensa de ese país habría cumplido misiones de espionaje en beneficio británico. Desde Santiago, Hutchings, Bennet e Imrie fueron enviados a Londres. Contaron que habían tenido un problema en el motor del Sea King y que se habían dirigido a unas colinas. Y que habían destruido el helicóptero porque no sabían con certeza si estaban en Argentina o en Chile. Nunca explicaron, ni les fue preguntado, el destino de los ocho miembros del SAS que viajaban con ellos. Los tres fueron condecorados al final de la guerra.
Datos del conflicto bélico El desembarco Unos mil militares argentinos participaron de la recuperación de las islas, el 2 de abril de 1982. Llegaron a Puerto Argentino a la 0:30 horas. Había 82 marines que se rindieron esa mañana.
Apoyo latinoamericano Brasil no dejó salir a los bombarderos ingleses que aterrizaron en su país. Perú vendió armas a Argentina. Cuba y Nicaragua ofrecieron militares.
649 Fueron los muertos argentinos durante toda la guerra, según información oficial. La mayoría de ellos eran conscriptos. También se contaron 1.068 heridos.
255 Fueron las víctimas inglesas durante todo el conflicto, menos de la mitad que las argentinas. Los británicos registraron 777 heridos.
A favor y en contra El día del desembarco, 10 mil personas aplaudieron a Galtieri en Plaza de Mayo. Tras la rendición, otra multitud lo insultó allí. La derrota fue el principio del fin de la dictadura.
La rendición El 14 de junio, después de 74 días de guerra, el general Mario Benjamín Menéndez firmó la rendición argentina ante el general británico Jeremy Moore.
25.000 Son los veteranos de guerra que se registraron en el primer censo nacional para excombatientes que organizó el Ministerio del Interior.
300 Es la cantidad aproximada de veteranos que, atormentados, se suicidaron después de la guerra, según las agrupaciones de excombatientes.

En esta serie de acontecimientos es de destacar que se reportaron por parte de las fuerzas militares la presencia de objetos voladores no identificados

sábado, 29 de marzo de 2014

PEÑA DE BERNAL: LUGAR MISTICO Y DE AVISTAMIENTOS O.V.N.I.


FOTO: LOLITA VAGAS


NOTA: Arturo León
              Dirección de Comunicación C.I.F.E.E.E.A.C.

 Como sabemos la Peña de Bernal es el tercer monolito más grande del mundo y enmarca un paisaje extraordinario en el Municipio de Ezequiel Montes Querétaro, sin embargo este lugar de gran contenido prehispánico guarda algo más que una orografía imponente y fantástica.

Peña de Bernal es también conocida como lugar de grandes avistamientos de Objetos Voladores No Identificados, el número de reportes y sobre todo de imágenes sugieren la posibilidad de que estos extraños objetos voladores "buscan algo" en este enigmático lugar.

El pasado 22 de Marzo del 2014, un día después de las actividades realizadas en el lugar por el equinoccio de primavera, nuestra querida amiga Lolita Vargas nuevamente es protagonista de un extraordinario avistamiento de un Objeto Volador No Identificado.

Lolita Vargas nos comparte su testimonio y su imagen obtenida en el lugar.



"Les quiero compartir, sobre la experiencia del ovni, del día 22 de marzo, visto desde Yollocalli, a un costado de la Peña, en Bernal. Tengo años de contemplar la Peña, ello me complace, así que por la mañana siempre la observo, en especial la cara oriente, la cual desde Yollocalli nos ofrece una vista esplendida. Más ese día percibí lo que me parecía una “manchita blanca” nueva en lo que llamo la “trompa del elefante”. Pasa el tiempo y de pronto de reojo veo que algo translucido, semejando a un rayito de luz blanca estaba saliendo de dicho lugar, me dije a mí misma, que raro fenómeno, hay que tomar foto. Salgo con mi cámara y cual va siendo la sorpresa, que veo no a mucha distancia de donde se veía la mancha y el rayo de luz blanco, un objeto volador no identificado Bueno todo esto es un misterio, algo fuera de lo común, más indudablemente hay la presencia de algo que vuela y que desconozco que sea. Puede ser que la luz blanquecina no tenga nada que ver, que haya sido algún espejo olvidado en esa área y la luz Solar se reflejara, produciendo ese efecto, bueno, no sé. Y posterior al ovni, ya no se veía la lucecita, solamente la mancha blanca." Con Amor Inphinito: Lolita Vargas Martínez - Malinalticitl

Sin lugar a dudas la imagen es una de las más claras obtenidas en el lugar, no se encuentra la imagen barrida, se tiene un extraordinario punto de referencia, se logra apreciar el objeto perfectamente y que no corresponde a alguna forma conocida de una aeronave.

Como procedimiento de rutina el grupo CIFEEEAC realizó el paso de la imagen a negativo y no se encontró ningún otro objeto furtivo, ya que en imágenes anteriores de otros avistamientos que nos envió Lolita se podía apreciar a simple vista un objeto volador, sin embargo al pasar la imagen a negativo se descubrió que existían otros tres objetos, sin embargo, este no fue el caso.

Es por ello que el grupo CIFEEEAC se trasladó a la Peña de Bernal para hacer los arreglos necesarios y realizar una estadía de observación, hechos los arreglos necesarios en los próximos días realizaremos esta pernocta aportándoles a nuestros lectores la información de este extraordinario lugar.


martes, 25 de marzo de 2014

La desaparición del Boeing 777 de Malaysia Airlines con 239 personas a bordo ha reflotado la memoria de un gran enigma aeronáutico argentino, la historia del Douglas DC-54 matrícula TC 48




Por: Prof. Rubén Morales.

La desaparición del Boeing 777 de Malaysia Airlines con 239 personas a bordo ha reflotado la memoria de un gran enigma aeronáutico argentino, la historia del Douglas DC-54 matrícula TC 48, de la Fuerza Aérea, más conocido como "el avión de los cadetes" que se perdió en la zona selvática de Costa Rica, el 3 de noviembre de 1965, con 69 ocupantes a bordo. El TC 48 era un cuatrimotor de casi 29 metros de largo y 37 metros de envergadura entre puntas de ala. Una mole de 30.000 kg.,a pesar de lo cual jamás se encontró resto alguno de la máquina. Hoy se abre una nueva posibilidad de hallarlo, gracias a una expedición privada que impulsan los familiares de las víctimas, para lo cual han abierto una caja de ahorro donde todos los interesados en colaborar con la búsqueda pueden hacer una donación voluntaria. Al final de este artículo se explica la forma concreta de contribuir.



Ultima foto del TC 48 con los tripulantes y cadetes, Base Howard, Panamá. Fuente (7)


El enigma del TC 48 perdido en Centroamérica está a punto de cumplir medio siglo, tiempo en el cual han corrido todo tipo de especulaciones, ocultamientos y maniobras desinformativas. Ahora se abre una posibilidad de encontrarlo y cabe aportar algunas razones por las cuales es importante colaborar con los familiares en la nueva búsqueda civil que se inicia.

Cecilia Viberti, hija del piloto del TC 48 Esteban Viberti, explicó que “cientos de conjeturas conspirativas se hicieron sobre el accidente: que una tribu indígena mantuvo cautivos a los sobrevivientes; que existe otro Triángulo de las Bermudas que se ‘tragó’ al avión; que hay un ‘pueblo fantasma’ donde viven los tripulantes. Al igual que lo que ocurre con el avión malayo, todo gira en torno a lo mismo. Las dos historias tienen una palabra en común: el misterio”.



Cecilia Viberti, hija del piloto del TC 48 Esteban Viberti, explicó que “cientos de conjeturas conspirativas se hicieron sobre el accidente: que una tribu indígena mantuvo cautivos a los sobrevivientes; que existe otro Triángulo de las Bermudas que se ‘tragó’ al avión; que hay un ‘pueblo fantasma’ donde viven los tripulantes. Al igual que lo que ocurre con el avión malayo, todo gira en torno a lo mismo. Las dos historias tienen una palabra en común: el misterio” (4).
El recordado capitán Daniel Perissé, protagonista e investigador de las observaciones de ovnis realizadas desde la Antártida en 1965, solía repetir: "siempre que se habla de misterio es porque hay ocultamiento de información", palabras que parecen calzar como un guante en el caso del TC 48. Nueve meses antes de la desaparición del TC 48, el 22 de febrero de 1965, Perissé era comandante del Destacamento Naval Decepción y pronunció un discurso por el Día de la Antártida ante una solemne formación de miembros de las tres armas que se habían desplazado a nuestro sector antártico para asistir al acto. Entre ellos estaban los cadetes del TC 48 (5).
UNA EXPEDICION PRIVADA ACTUALIZA LAS ESPERANZAS
Está a punto de iniciarse una nueva expedición para localizar el avión en la espesura de la selva. El grupo será conducido por los experimentados investigadores costarricenses Wilfredo Rojas y José Campos y se internará en la selva tropical en el próximo mes de abril, previendo también incursiones posteriores si fuera necesario, mientras los recursos lo permitan. Por eso es importante la recaudación de fondos en esta instancia. Cecilia Viberti, que junto a los demás familiares ha auspiciado las búsquedas anteriores, tiene una gran expectativa por este nuevo intento, "la zona de búsqueda se pone cada vez más caliente por diferentes pruebas y testimonios. Tenemos realmente muchas esperanzas" -manifestó (4). Si realmente se produjera el hallazgo, cualquiera fuera el cuadro de situación que se encuentre, sería el fin de medio siglo de incertidumbre y dolor para las familias de los tripulantes y cadetes.
LA CAIDA DEL TC 48, EL INICIO DEL MISTERIO

El TC 48 despegó de la base Howard, en Panamá, a las 05,49 del 3 de noviembre de 1965 rumbo a El Salvador, una escala previa a su destino final en San Francisco, Estados Unidos. Viajaban a bordo 9 oficiales tripulantes, 59 cadetes de la Escuela de Aviación de Córdoba, más otro de la Fuerza Aérea peruana. La parte restante de la promoción de cadetes había salido seis minutos antes en otro avión Douglas matrícula T 43 que aterrizó con normalidad en El Salvador luego de atravesar una zona de tormentas.
Todas las fuentes coinciden en que el TC 48 estaba sobrecargado, su capacidad normal era de 50 personas, pero en este caso viajaban 69, en condiciones de previsible incomodidad y atiborrados de bultos (7). Ya en vuelo, los pilotos solicitaron por radio hacer un aterrizaje de emergencia a causa de que un motor se prendió fuego y luego otro se plantó, los dos del ala derecha, por lo cual el aparato debió perder altura y estabilidad en medio de una meteorología con turbulencias, lluvias y visibilidad cercana a cero. Un contacto radial a las 06.44 con Alvaro Protti, piloto de un avión costarricense, da cuenta de que los tripulantes del TC 48 controlaban la aeronave y estaban buscando donde aterrizar. Criteriosamente, Protti les sugirió dirigirse a Puerto Limón, en la costa, donde se despejó la pista para esperarlos, pero el TC 48 nunca llegó. Según Protti, el cuatrimotor pudo haber caído tanto en tierra como en el mar (7). 
NOVIEMBRE DE 1965, EL OPERATIVO DE RESCATE
Una lancha y un helicóptero de EE.UU. recogen restos. Fuente (6)
Más de medio centenar de aeronaves y helicópteros se involucraron en la búsqueda, a lo que se sumaron varios destructores de la US Navy y embarcaciones privadas. El T 43 regresó a Panamá y se unió a las tareas. Varios días después, en medio de semejante despliegue sin lograr el menor hallazgo, no deja de ser llamativo que la única misión que denuncióavistar algunos restos sobre el mar fue precisamente la del T 43. Esos restos fueron recogidos por helicópteros y embarcaciones norteamericanas según puede verse en las escenas de un documental hecho por la USAF, testimonio que cobra especial valor hoy día porque la documentación oficial argentina sobre lo actuado en la época también “desapareció misteriosamente”.



 Inspección de los chalecos. Foto USAF. Fuente (7)
Varios chalecos salvavidas, algunas ropas y documentos, algo de dinero, se consideraron prueba suficiente para defender la hipótesis de que el TC 48 cayó al mar, y hasta se dijo que los integrantes del vuelo habrían sido presa de los tiburones, de ahí la ausencia de restos humanos. Pero lo que se mostró públicamente fueron todos efectos personales: Del avión nada, ni fragmentos pequeños, ni manchas de aceite o combustible en el mar. Nada. Con esas “evidencias”, el 10 de noviembre fueron dados por desaparecidos los tripulantes y pasajeros del TC 48 y el 6 de diciembre se dio por concluida la búsqueda. En 1967 la FAA cerró definitivamente el caso.

UNA HISTORIA DE OCULTAMIENTO Y DESINFORMACION




Chaleco donde se lee claramente "Prefectura Nacional Marítima" Foto USAF. Fuente (7)

Ahora bien, muchos indican que los chalecos salvavidas que llevaba el TC 48 eran de color naranja o verde, en tanto los chalecos mostrados como prueba del hundimiento eran amarillos con la leyenda “Prefectura Nacional Marítima, República Argentina”, suena extraño ¿chalecos de Prefectura en un avión de Fuerza Aérea? (6). Muchas dudas se podrían despejar si a esos materiales se les hiciera peritajes con la tecnología actual, pero la FAA afirma que los objetos del accidente quedaron sepultados, junto a toda la documentación, por toneladas de escombros cuando un ala del edificio Cóndor se derrumbó en diciembre de 1980 (7). Resulta curioso que también se ha dicho que los “expedientes X argentinos” respecto a las investigaciones oficiales de la Fuerza Aérea sobre ovnis, se perdieron para siempre en el mismo derrumbe. De similar manera, ese desmoronamiento podría invocarse cada vez que haya que justificar cualquier otro faltante de documentación anterior a 1980.

EL CASO EJEMPLIFICADOR DEL CADETE VUISTAZ

La Fuerza Aérea concluyó que el avión se había hundido en el mar y entregó a los familiares del cadete desaparecido Oscar Vuistaz lo que parecía ser una prueba irrefutable: Sus documentos, un par de gemelos de su propiedad y U$S 100 que habrían sido hallados flotando en el océano, pero a los familiares les despertó dudas el buen estado de conservación de esos elementos, pese a que debieron estar expuestos durante días a los rigores del mar. Meses más tarde ocurrió algo que reafirmaría la sospecha de que los altos mandos manipulaban la información. La familia Vuistaz recibió una carta anónima de un cadete que viajaba en el otro avión, el T 43, quien movido por el dolor rompió el silencio. El autor de la carta manifestaba que esas pertenencias le habían sido entregadas por Oscar Vuistaz en Panamá ante el temor de extraviarlas o sufrir algún robo debido al desorden que había a bordo del TC 48, con cadetes hacinados que a falta de espacio viajaban sentados en improvisados banquitos de madera colocados en el pasillo del avión. Según la carta, después del accidente el cadete anónimo había entregado estas pertenencias al Director de la Escuela de Aviación que viajaba en el T 43, para que se las hiciera llegar a los familiares de su amigo desaparecido.

En vez de cumplir ese emotivo pedido solidario del cadete, La Fuerza Aérea habría tergiversado la información para presentarla como prueba a su favor, asegurando que esos objetos se hallaron en el mar. Los familiares encargaron por su cuenta un análisis químico de salinidad sobre esas pertenencias que resultó negativo: Los efectos personales de Vuistaz nunca habían estado en contacto con agua de mar (6). ¿Por qué esa urgencia oficial en cerrar el expediente y desanimar que se busque el avión en tierra? La respuesta es parte de este engorroso enigma, pero es otra poderosa razón para colaborar con esta nueva tentativa de búsqueda en la selva costarricense que están organizando los familiares, que tanto desengaño y sufrimiento acumulan en medio siglo de incertidumbre.

LA FAA AFIRMO QUE CAYO AL MAR, PERO LO FUE A BUSCAR EN TIERRA



Presentación de la Misión Esperanza V. Fuente (8)
La cadena de contradicciones en el caso del TC 48 parece no tener fin: En 1967 la FAA clausuró el legajo sentenciando que al avión se lo tragóel mar, pero entre 2008 y 2011 la misma FAA envió a Costa Rica cinco expediciones para tratar de localizarlo… en tierra!. (7)




En efecto, el Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Brigadier General Normando Constantino, en el año 2007 lanzó las misiones llamadas “Esperanza” para incursionar en la selva costarricense en busca del aparato. Ninguna de ellas encontró nada, su mayor logro fue el descubrimiento casual de un yacimiento arqueológico milenario (11). 



Presentación de Esperanza V. Habla el
Cap. Mohaupt, el Ing. Módica lo observa. Fuente (8)
Las expediciones Esperanza IV y Esperanza V estuvieron al mando del capitán Mariano Mohaupt, con el apoyo tecnológico de fotos aéreas analizadas por el ingeniero de la CONAE Marcelo Módica (8). Los mismos Mohaupt y Módica a partir de 2011 pasaron a integrar otro organismo oficial: la CEFAE (Comisión de Estudio de Fenómenos Aeroespaciales), una original dependencia de la Fuerza Aérea dedicada al tema de los ovnis. Su creación también tuvo la rúbrica del brigadier Constantino y se ignora cual ha sido la actividad de esta curiosa oficina, ya que no publicó informe alguno en los tres años que lleva de existencia (9) (10).

LA POSIBILIDAD ACTUAL DE ENCONTRAR EL AVION

"He pensado mucho en el tema del avión de Malaysia Airlines y en la angustia de esos familiares. La incertidumbre que se genera es peor a la de la muerte misma, porque no hay forma de hacer un duelo", reflexiona Cecilia, la hija del piloto del avión desaparecido, capitán Esteban Viberti. Pese a que ya han transcurrido 49 años, para los familiares la búsqueda no cesa."En abril, se hará en Costa Rica una nueva incursión a una zona totalmente inexplorada donde confluyen muchas pistas y testimonios", comenta Cecilia, que sigue confiando en hallar los restos del DC-4 que piloteaba su padre. (12)

Desde la declaración en emergencia del TC 48, esa brumosa mañana del 3 de noviembre de 1965, se han realizado 35 expediciones exploratorias, sin encontrar nada. Ahora, un grupo privado, de Costa Rica, prepara una nueva salida al terreno, que se hará cuando llegue el tiempo en que las lluvias ceden en intensidad y se puede entrar en la impenetrable selva caribeña. (4)


COMO COLABORAR CON LA NUEVA EXPEDICION:
Puede hacerse una contribución voluntaria, así sean $50, $100, $200 o lo que se desee colaborar, todo aporte será valorado por los familiares, a la caja de ahorro de Banco Macro Nº 4.319.0170017395.7, que está a nombre de Viberti, Esteban Omar. Si el depósito se hace en cualquier sucursal de Banco Macro, es un trámite sencillo que solo requiere ir al cajero automático y poner el número de caja de ahorro, el número de DNI del depositante y el dinero en efectivo. Si el depósito se hace por transferencia desde una cuenta de otra entidad bancaria, será necesario digitar también el CBU 2850319-4 4001700173957-8. Una vez realizado el depósito, enviar un mail a ceciliaviberti@gmail.com para avisarle quien colaboró y con quévalor, a los efectos de llevar un control de las donaciones recibidas.

Rubén Morales / Mario Lupo
Integrantes de L'Académie d'Ufologie

Directores Regionales de MUFON - Mutual UFO Network
Café Ufológico RIO54Miembro de la Red Argentina de Cafés Ufológicos

Información enviada por Rubén Uriarte. MUFON California
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